Friday, March 21, 2008

Un mundo, una sonrisa

Una Almohada de espacio, un agujero negro y 34 estrellas. Mi cabeza descansa.
Mirando un techo verde cambiante, venturoso, y te espero en un rayo de sol, espero.
Me distraigo viendo tus movimientos, un poco gatunos, perdidos entre mis siestas.
Una ma~nana con 7 despertares, con 7 besos y una cortina que entra saludando cada vez que se abre la puerta, saluda como si tuviera una mano y dice que todo esta bien, que la noche aun no llega y que tenemos tiempo para otra despertada.
Mientras tanto en el otro lado del planeta, donde la noche ya esta ahi, y encuentro telara~nas en el piso, telara~nas en el techo, una capa de polvo que cubre cicatricez, que entra por la nariz. Diez maletas en el piso, una tina vacia. Encuentro una tristeza perdida en un hotel, las lagrimas terminan sobre mis manos. Encuentro un vacio, un nestea tibio, un "compa" desanimado y un oooof que no llena un corazon, y mientras tanto veo atra vez de un marco una pi~na que se aleja, para volverse molecularmente un plato potencial, que se vuelve un rabanito en la distancia pero que deja en sabor de su corazon en nuestras memorias.
Es raro querer tanto: es raro que su impresion en mi alma sea de tal tama~no, siento como hace mucho tiempo no sentia, una mancha de tinta amarilla, un splat de cari~no en los nudillos de la mano derecha.
Solo me queda alegria, en la mano derecha, en los labios, en mis abrazos, y ahora estoy con una sonrisa melancolica en la cara.
De nuevo perdido entre telara~nas, perdido entre polvo, entre suspiros, entre una lata de cocacola en la cual me clavo de cabeza para ahogarme en ese liquido negro pero dulce.
Y solo puedo agradecerle a un hipopotamo.

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