Lentitud
A travez de una mañña delgada de exagonos negros se transparenta una nube de color naranja que el cielo porteño me regala desde san isidro.
EStoy caminando hacia mi casa con tres frascos de mermelada de fresa, con un cigarrillo entre los dedos, el humo lo dejo atras como si no quisiera fumarmelo, paso al lado del kioslo de flores, de nuevo abierto.
Tomo el telefono y llamo, encuentro un puñal que se atraviesa todo el oceano y me clava un cuchillo en el timpano, ese timpano roto empieza a soltar un liquido muy extraño, blanco un poco salado que solo encuentro una forma sacarlo de mi cuerpo, se filtra por mi cerebro, me hace cosquillas en la nuca y empieza a salir por mis ojos, cayendo lentamente por mi piel.
Caigo en los cuadros azules y me pierdo entre hilos de lana, hilos gordos de colores que me atrapan, me amarran un poco las manos y un poco los pies, como queriendo atraparme, queriendo mantenerme pegado a la pared.
Y me quedo ahora con los dedos inmobiles sobre el teclado, tratando de entender que hace un paralisis de movimiento horizontal, kis dedos empiezan a quedar entumecidos, y el escrito se vuelve mas lento, mucho mas lento, como una salsa de esparragos corriendo por una cuchara, lento.
Solo quisiera llegar a mi casa y encotnrar mi almohada montada como claras a punto de nieve y mi cama como un recien horneado hojaldre.

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